No le gustaban los domingos, quizá porque sabía que el lunes tardaría poco en llegar y era tan previsible… Todavía no le había devuelto el pañuelo a Abril, tenía la esperanza de que volviese a recogerlo, pero habían pasado varios días, tantos que ya no olía a ella, aunque él no conseguía olvidarse de aquel olor.
A Turok lo dejó en casa, con lo bestia que era no se atrevía a llevarlo a casa de nadie y menos si tenía un gato. Pareció no gustarle la idea de quedarse un domingo en casa mientras su amo se iba a pasear y se quedó tras la puerta resoplando.
Tocó el timbre, pero no sonó, así que aporreó la puerta, Al otro lado no se escuchaba a nadie, pero sí la melodía de una caja de música o al menos sonaba igual de dulce. Abril abrió la puerta sin preguntar. Iba vestida con una falda de lana tan larga que le arrastraba, por debajo asomaban las puntas de los dedos de sus pies descalzos. El piso tenía la misma distribución que el de Javier, solo que el suelo era de madera y las paredes estaban pintadas de un color naranja que a primer golpe de vista dañaba los ojos. Le invitó a pasar y Javier se sentó en un sofá rosa estridente, ella por el contrario prefirió sentarse en el suelo, sobre una alfombra azul como el cielo de Julio, frente a él. El gato no tardó en aparecer.
-Que gato más guapo, ¿cómo se llama?
-Copérnico.
En cuanto la escuchó nombrarle se acercó a ella y empezó a rozar el lomo contra su pierna. Ella lo cogió y le abrazo fuerte.
-Copérnico, el gato de las estrellas, él cuida de mí, por eso yo le tengo que cuidar a él.
-Algo parecido me ocurre a mí con Turok.
-No, seguro que no es lo mismo, Copérnico es, digamos que mágico, sabe cuando va a llover. Y le caes bien, quizá porque desde que te conocimos llueve mucho menos.
- ¿Y qué tengo yo que ver con la lluvia? –preguntó Javier extrañado.
-Todo y nada. ¿Para qué me has traído el pañuelo? Las cosas que se olvidan no se suelen olvidar por casualidad, muchas veces son ellas las que deciden extraviarse, seguramente el pañuelo decidió quedarse contigo, quizá porque tú lo necesitas más que yo.
- ¿Para qué voy a necesitar yo un pañuelo? No me gusta llevar cosas en el cuello, me agobian mucho, tú sin embargo siempre llevas collares, pañuelos y demás abalorios.- no había terminado de decirlo cuando estornudó.
Abril se levantó de la alfombra, se acercó a Javier, le quitó el pañuelo que sostenía en las manos y se lo colocó alrededor del cuello con suavidad.
-Terco niñato, te dije que te haría falta.
Javier se llevó la mano al pañuelo y sintió un alivio grandísimo en el cuello, era como si en su cuello hubiese anidado la suavidad de un abrazo. ¿Cómo podía sentir el cariño de un objeto? Miró a su alrededor y se dio cuenta de que la decoración era horrible, nada tenía concierto, si esa casa hubiese sido en algún tiempo un plató de cine juraría que el decorado estaba hecho con restos de películas tan dispares como, King Kong, la Guerra de las Galaxias, Lo que el viento se llevó, Matrix, aquello era un caos, una locura, y sin embargo se encontraba paz, quizá era por el incienso que creaba una atmosfera de humo denso que producía bienestar.
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4 comentarios:
Me gusta leer tus escritos
Un beso
Gabriel
a los que analizan las palabras hasta que hayan el buen zumo en ellas, o el buen whisky, depende de las horas...porque en el ultimo no me deja comentar y yo estoy demasiado borracha para buscarle mas salidas...nena...te quiero, ya sabes que no estoy casi nunca (esto lo sabe todo el mundo-lo que no saben es que a ti, en particular, te quiero un huevo, o dos si me dejara la narutaleza)
vaya, que escribas donde escribas yo te distinguiré
siempre que duelas
siemrpre que nombres
siempre
que seas tu
entre todos los ojos y todos los versos del mundo...(aunque yo este en estas circunstancias jajaja)
sigue, sigue, sigue, sigue, sigue, por nadie y por ti la primera.
te quiero loiiii
un besote
isa
(vaya liada... jajajjajs, no se me puede dejar beber, y menos escribir jajajaja)
Besos Gabriel y gracias por pasar.
Pekeña Dorothy!!! Que yo tampoco tengo huevos de esos, pero te quiero con los dos ovarios, porque eres grande!!!!!!
Gracias por estar, y sí, pienso seguir dando la bara durante muchisisiismo tiempo jajaja.
Muaaaaaaack
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