lunes, 30 de junio de 2008

Tú, mi mejor casualidad

“Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta,
estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande
y eso que las he tenido de muchas clases,
si… podría contar mi vida uniendo casualidades”
*Los amantes del circulo polar*




Alguien me dijo en una ocasión que nada en esta vida es casual.
Sin embargo toda mi vida ha estado llena de casualidades, algunas perceptibles para mi y otras que seguramente jamás llegaré a descubrir, pero si algo tengo claro es que si pusiese todas las casualidades en un lado de la balanza y en otro te pusiese a ti, tú serías la mayor de todas ellas.

No me gusta el café, de hecho hacía mucho que no lo tomaba, pero esa mañana, caminando por la calle Java encontré una cafetería con un enorme cartel de neón en el que una taza humeante me invitaba a pasar. Al entrar sonó el ‘ding dong’ de la puerta y quise salir sobre mis propios pasos, pero era tarde, había un hombre ubicado en la barra y me hizo un gesto con la mano para que me sentase junto a él, su cara me resultó familiar, así que accedí. Giré la cabeza hacia la derecha y entonces te vi, sereno, callado, no levantabas la cabeza de algo que estabas ojeando y me sentí estúpida por pretender que mi presencia produjese en ti un mínimo de emoción. Entonces corté al hombre que me hablaba sobre un atentado en no sé donde y le pregunté si te conocía, me dijo que llevabas un par de días llegando a la misma hora, que nunca hablabas con nadie, que le daba la sensación de que esperabas a alguien. Lo dejé con la palabra en la boca y me acerque hasta ti con una tremenda soberbia sobre los hombros.
-Perdona, ¿sabes que es de mala educación no dar los buenos días?
-¿Cómo?- levantaste la cabeza y me miraste,- Perdona, pero estaba trabajando en unas cosas y no me di cuenta.
Y así, sin preguntar más se cruzaron nuestros caminos.

Quizá nunca llegues a saber lo importante que eres en mi vida, tal vez ni yo misma sepa explicártelo a tiempo, pero sigo aquí sentada, esperando la casualidad y no espero una casualidad perfecta, pues ya la tuvimos, sino la que me lleve hasta tus ojos, esa casualidad que sirva de baúl para mis sonrisas. Hay casualidades de muchos tipos, pero si algo tengo claro es que tú eres la mejor de todas.



2 comentarios:

Descalza dijo...

Que gran película "Los amantes del círculo polar" es una de mis peliculas favoritas y creo que fue la primera que me hizo llorar como no lo había hecho antes, Ana y Otto, dos amantes que por las cosas de la vida están separados luego hay momentos en que se encuentran en el mismo sitio y no se ven y al final... no digo el final por si alguien lee ésto pero vaya tela!, una gran película. Las casualidades existen o tal vez es que tenga que ser así, muy bonito tu relato Loida.

Un abrazo.

Cristal violeta dijo...

Tambien es una de mis preferidas.Si.... qué final!!

Bueno, la verdad es que cada vez creo menos en ellas, será cosa de la edad.

Besitos niña descalza