lunes, 22 de diciembre de 2008

Identidad


Podría haber sido casi cualquier tipo de mujer, pero decidió no ser nadie o mejor dicho, ser todas a la vez. Cuando esto ocurre es peligroso, porque sin darte cuenta, llega un momento en el que ya no sabes quién prefieres ser y lo que es peor, te olvidas de quién eres. Tal vez nunca fue nadie, siempre vivió tras la sombra de los hombres que la iban acompañando a lo largo de su vida, ellos le iban añadiendo y quitando costumbres, manías, miedos, vicios y así una larga lista de cosas que se prometía quemar cada vez que la abandonaban sin una razón aparente.

Fue Marta, la chica amante de la montaña, la que pensaba que subiendo a la cima más alta conseguiría que el amor se quedase pegado a su espalda para siempre. Se dejó llevar hasta los confines de la tierra en busca de algo que la gente llama felicidad, y hubo un par de veces que creyó haberla conseguido, pero todo se esfumaba cuando bajaba de las alturas, entonces las nubes seguían siendo vapor de agua, nada más. Él se marchó y a ella el Everest de pronto le pareció un simple montón de rocas.

Fue Victoria, y almacenaba las derrotas tras sus parpados. Los ojos se le fueron llenando de velas apagadas, de flores marchitas que no llegaron a abrirse y la boca solo era una ciénaga llena de una nada que hedía. Recogió besos de unos labios que sabían de la vida y entendían de tabacos. Se dejó desnudar las sonrisas por unas manos manchadas por la sabiduría y soñó mientras dormía en la nuca del disturbio.

Fue Lucía y se enamoró del mar, del mar y de las noches rasas, del frío y del silencio. Se enamoró de la poesía y de una ciudad llamada Buenos Aires que nunca llegó a contaminar. Se enamoró de una voz y de un montón de poemas sin rima ni métrica, de un puñado de canciones inventadas en otro tiempo para ser cantadas en ese preciso instante. Vivió un amor dentro de otra historia de amor, uno de esos amores que la gente tanto critica y despedaza por ser un amor fuera de momento, dentro de un lugar indebido. Sintió latir dentro de ella dos corazones a la vez, pero esos latidos decidieron dejarse morir y aquel corazón débil que latía en voz baja se calló para siempre. Se marcharon, ella le empujó al abismo y él se casó con el silencio e hizo de la distancia un muro donde escribir frases de dolor, así, de pronto la poesía solo le pareció el modo más lento de suicidarse.

Ahora solo es una hoja de papel llena de borrones sin cuenta nueva, piensa que el tiempo no es más que una canica echada a rodar buscando una esquina donde detenerse, pero la vida es una cuesta abajo sin rincones donde dormir y el vértigo sale demasiado caro para alguien que olvidó cómo se utilizan las alas.
Podría haber sido casi cualquier tipo de mujer, pero a veces, ser alguien es demasiado para quien siquiera conoce su nombre.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

En ruinas


A lo mejor tienes miedo a que esté peor que tú
y temes que el huracán de mis suspiros
borre nuestras huellas,
quizá temas perderme antes de que yo te pierda
y no encuentres el camino de vuelta al final,
sabes que mi espiral es menos vertiginosa
que perderse dentro del abismo
y que es mejor soñadora conocida que folladora por conocer.

No importa,
todo lo que puedas pensar ya lo he soñado
y no hay pesadilla capaz de hacerme temblar,
tan solo la imagen de una jaula con la puerta abierta
y dentro un pajarito sin alas, con mi nombre,
y con un pánico terrible a los vientos del oeste.

La nada que asoma es tan grande
que empapa el todo que puedo tener
así, apenas alcanzo a ver algo más que las puntas de mi dedos,
de estos pies descalzos y helados negados a caminar.

Ya ni las manos responden a los impulsos del alma,
la inutilidad esta aferrada a mi fisionomía
y la filosofía barata es la que más cara me sale,
porque al final todo vuelve al principio
y todo se llena de nada
y yo me vacío porque me lleno de ti
una y otra vez hasta morirme mil veces aunque no sé contar,
y ya no sé cuantos días le quedan a esta casa hecha de pedacitos de nosotros
ni si queda algo de nosotros para los cimientos que se pudren
o para las tejas que se han volado con el viento de las volteretas,
una acrobacia,
dos,
tres y
todo
vuelve a
d
e
s
m
o
r
o
n
a
r
s
e.

martes, 18 de noviembre de 2008

18-N (conclusiones)


Es tan fácil auto compadecerse, echar el brazo hacia atrás y darse una palmadita en la espalda después sacar un pañuelo desgastado del bolsillo y secarse las lagrimillas que caen por la comisura de la boca. Lo verdaderamente difícil es tener cojones de mirarse al espejo cuando no se lleva disfraz, mirarse a los ojos e intentar descifrar lo que se oculta tras ellos, sin un bolígrafo de por medio, sin un papel en el que escribir los versos que nos sobran tiznados de esos sentimientos que nos hacen vomitar palabras sangrantes. ¿Qué es un poeta sin su verborrea? De todo menos poeta, de todo menos persona. Un poeta sin versos es una piltrafa humana, viene a ser algo así como un heroinómano con el mono, deseando encontrar dónde descargar su ira, un papel con el que chutarse una dosis de autocompasión, pobre poeta…
Sentarse en un banco y ver la gente pasar, pensando que a lo mejor ellos tampoco son tan felices como parece, regodearse en el mal de muchos esperando no ser un tonto más que se consuela con semejantes pensamientos; pero se encuentra consuelo, porque sin darnos cuenta el peso de las espaldas es menos peso, es como si el hombre del bigote que pasó hace a penas un minuto por nuestro lado se hubiese llevado enganchada en su tristeza un poco de la nuestra y así, persona tras persona, anónimo tras anónimo vamos vaciando sobre ellos nuestro saco de penurias.
¡Qué bonito es vivir! La incógnita de no saber qué será de nosotros mañana, de no saber el cómo ni el por qué de muchas cosas. Cuando era pequeña y preguntaba muchas cuestiones a mis padres me decían que cuando fuese mayor las entendería y ahora hay muchas de esas preguntas que quedaron sin respuesta que a demás se suman a muchas otras las cuales tampoco sé responder, tal vez, mis padres no me resolvieron esas cuestiones porque tampoco sabían la respuesta. No seré madre hasta que no sepa qué he de contestar y quizá cuando encuentre la contestación me de cuenta de que no debo ser madre.
Mi egoísmo empieza en la misma puerta que el egoísmo de los demás, esa es una de las cuestiones que he conseguido descifrar por mi misma con el paso del tiempo. Cuando a uno lo llaman egoísta es porque ha entrado en el terreno egocéntrico de otra persona, porque sus actos están irrumpiendo en los actos de otros o incluso esta incordiando a la comodidad de esa persona, sino ¿a quién coño le iba a importar que yo necesite vacaciones? Y quien dice vacaciones dice vivir… ¿eso es ser egoísta?
Podemos pasar la vida con las punteras de los zapatos debajo de los zapatos de otra persona y no darnos cuenta de que solo vamos siguiendo sus pasos mientras miramos al suelo por temor a no pisarle los talones y hacerle tropezar, pues si tropezase… ¿a dónde nos dirigiríamos? Qué cómodo es el dolor de pies, al menos no da miedo.
Y ya estoy de nuevo aquí, dándome palmaditas en la espalda, la autocompasión es peor que el cáncer…menos mal que ya pedí cita con el psiquiatra

viernes, 14 de noviembre de 2008

Inestabilidad temporal


Otra vez con la despedida entre los dedos,
no sé cuan fuerte he de sacudir la mano
para que se caigan los suspiros
o para que el miedo se asuste de mi
dejando de hacerme temblar,
y es que mucho tiempo es demasiado tiempo.

Nuestros años verdes se fueron midiendo en sonrisas,
las ilusiones corrían por las venas
oxigenando nuestras bocas,
ahora todo es de un violeta que asfixia,
todo es cristal
y no sé por dónde pisar para que no nos duela.

Los silencios se amontonan tras los secretos,
(que ninguno sepa dónde está la grieta),
los dos estamos quebrados esta vez
aunque te empeñes en poner tiras de celo en mi pecho
cada vez que me rompo,
y yo recoja tus cachitos
y continúe haciendo un puzzle de lo que fuiste
esperando recomponer de nuevo a aquel chico
del que solo recuerdo que escondía la luna en su boca
y me la mostraba al sonreír.

Cambiar es un lujo que nos ha salido caro,
tanto como una vida, o dos.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Con una calculadora entre las piernas (abril - 2008)



Podría llorar
no me faltan motivos
pero todo es cuestión de aprender,
lo que antes eran pedradas
agudizaron mi ingenio y los reflejos,
ahora soy ave nocturna
poseo la sutileza de las zorras que no son de esquina
sino de bosque al atardecer.

Es fácil venderse a una mente perturbada
y salir ganando con el cambio,
cuando has visto durante tiempo la misma mierda
sabes con qué cuchara debes comerla
para que no sepa a mierda,
al final todo se transforma en un ejercicio,
negociar y desnudarse
desnudarse y posar
posar y follar
follar y ducharse
ducharse y largarse
largarse y sonreír,
siempre es el mismo ejercicio.

La dignidad perdida no se recupera,
viene a ser algo así
como una mancha de lejía sobre la camisa de los domingos,
la miras
y te irrita
y sientes rabia
y te desnudas frente al espejo
viendo los senos al aire
y te ves como una esposa el día del treinta aniversario
que viene a ser peor que ser puta
porque a las putas no se les miente
diciéndoles que se les ama
ni se les hacen promesas apostando anulares
que se estrangularan con el tiempo
cuando el anillo oprima
y el coño sea solo una falacia.

Pero no voy a llorar,
no,
porque entre mis piernas
poseo la perfecta moneda de cambio
la llave que suelta mis cadenas
y mientras me quede cerebro
seguiré manteniendo la cabeza erguida.

Una estación llamada Enero


Cada vez la estación está más cerca
y ahora ya no importa que no hayan trenes
porque la huida sabe a libertad y a victoria,
solo queda el miedo
que se debate entre la gente por encontrar
un lugar perpetuo en mi maleta,
recolecta voces ajenas y me las trae
en forma de conciencia
susurrándome al corazón las palabras que duelen,
es entonces cuando la cobardía acaece tras mis pasos
y me amarra los talones,
me pide que me quede solo una vez más
una vez que dure un “parasiempre”,
pero ya sé que el “parasiempre” solo dura hasta la muerte
y yo morí hace unos mil años
cuando tu boca dejó de saber guardar mis besos
cuando a nuestros ojos se les fue secando el brillo
y dejó lugar a los espejismos,
cuando los secretos se convirtieron en desazón.

Partir sin hacer ruido
dejando desmoronarse una ilusión tras las espaldas,
el desplome de una vida
sin estruendos, sin estrépitos,
como la lágrima que cae en mitad de una película
mientras todavía se tiene la luz apagada,
como ver una hoja danzar al son del viento
refugiado tras el cristal.

Esta vez la estación se llama Enero.

lunes, 27 de octubre de 2008

Soy de los lunes


Soy la puta de los lunes, la que sirve de sabana blanca donde se limpian los hombres el semen de los domingos, donde se secan las mujeres las mentiras de entre semana y con las vueltas de mis calcetines se hacen torniquetes alrededor de las muñecas, para no olvidar que son esposas, que lo fueron mucho antes de nacer y fueron a consolidarlo sin apenas haberse parado a pensar si querían o no un anillo alrededor del cuello y un símbolo de propiedad en el dedo.

Hoy vuelve a resucitar el teléfono y siempre contesta la misma voz al otro lado, la chica de los lunes, la puta que más barata sale y la que nunca se cansa de sonreír. Soy y no puedo menos que odiarme e intentar besarme a la vez por parecer tan genialmente estúpida. Mi paranoia se vuelve cómplice con una canción que siquiera sé de quien es, lo único que conozco de ella es que pertenece a una banda sonora, que es tan desgarradora que puedes llegar a sentir las notas amarrándose al esófago como pretendiendo quedarse a vivir un par de años, al menos lo que duran los efectos del humo de la chimenea de mi casita de muñecas.

Me gusta comprar libros y acariciar cada página antes de regalarlos. Soy tan gilipollas que los beso y todo, creo que en algún lugar se caerá alguno de estos besos y alguien con necesidad de ellos lo recogerá y se lo guardará en la boca, quizá algún día ese alguien encuentre a otro alguien que también necesite un beso y se lo de, es el único modo de conseguir que no mueran nunca.

Hoy es lunes, he vuelto a ser puta. Hay días en los que me siento bien, pero precisamente hoy no es uno de ellos, quizá es el peor de ellos porque tampoco me siento mal y yo lo único que quiero es sentir algo. Tal vez ya no sirva para eso, quizá deba limitarme a sonreír de vez en cuando o llorar cuando se supone que debo hacerlo. Es posible que me haya caducado, que haya pasado a ser como el resto del mundo que se sienta en el sillón los sábados por la tarde, o se asoma a la ventana viendo a la gente pasar sin mirarse unos a otros, con inexpresividad absoluta en sus rostros, con la indiferencia barnizada en la cara.

Quizá deba cerrar el burdel y lavar las sabanas. A lo mejor debo ponerme un cartel de cerrado en la boca y dejar de sonreír, a lo peor tengo que apuntarme al paro y hacer cola esperando que me den mi dosis de amor y dejar que este mundo se autoabastezca de donde pueda, dejar de pensar en alguien y pensar en nadie o en mí, que para muchas personas viene a ser lo mismo.

No voy, ni vengo, pero al menos hoy es lunes y los lunes siempre soy algo más que alguien para muchas personas, sobre todo para mí.
¡Niñas, al salón!

domingo, 26 de octubre de 2008

Verborrea de un domingo por la tarde

Se puede masticar el odio
hasta hacer una gacha con él,
una pasta imposible de tragar,
difícil de escupir,
que se adhiere al paladar
lo mismo que hacen los recuerdos de un pasado
que solo consigue evadir el alcohol
y no siempre es fácil,
no basta muchas veces con un par de vasos de vino rosado
(las señoritas no podemos beber whisky
o perderíamos el glamour).

A veces hay que dejarse caer en antros
donde se rifan los abrazos
donde los polvos son algo más
que una sacudida entre las piernas
y un par de espaldas sudadas,
donde pensar en el orgasmo es tan solo
pretender ser actriz de una película porno.

Se puede salir victorioso de un domingo por la tarde
a pesar de que el cielo esté nublado
y el teléfono permanezca muerto,
a pesar de que nadie recuerde quién eres
y el mundo tan solo esté aguardando a que sea lunes
para cargar con la rutina al hombro
y volver a llamarte
para contarte que todo sigue igual
y que gracias a dios todavía te sigues llamando como el lunes pasado.

No puedo evitar pelearme con esta vida,
porque dicen las abuelas
que quien se pelea se desea
y yo no ansío más que vivir hasta que se sequen las palabras.

jueves, 23 de octubre de 2008

Agorafobia

Hay un ventanal inmenso que me separa del resto del mundo, a veces me da la sensación de que vivo dentro de una gran burbuja y eso me hace sentir bien. Sé que al resto del mundo le incomoda sentirme fría, distante pero lo que nunca llegarán a comprender es que lo hago para protegerles de mí.

Sé que basta con abrir la puerta salir a la calle y dar unos pasos, son pasos breves, quizá quince o veinte los que me separan del banco del parque. Me apetece salir y leer al aire libre pero puestos a sopesar no me sale rentable abandonar mi ubicación. ¿Para qué hacer lo que hacen el resto de los mortales cuando me puedo quedar dentro de mi mundo? Todos pueden salir, sin embargo ¿quién es capaz de entrar? Mi mente, mi vida, mi mundo es todo un enigma inclusive para mí y antes de salir a pelear con lo que hay fuera creo que sería más sensato encontrar la paz dentro de esta guerra que se libra en mi mente.

A veces me asusta el tiempo que pasará antes de que todo esté en orden, incluso llego a dudar de que esta paz sea alcanzada.La mente es como un laberinto y cada vez que giras a la izquierda o la derecha encuentras un nuevo callejón con nuevos obstáculos, nuevas metas, no pienso dejar mi laberinto sin recorrer para entrar en otros caminos que no me incumben, ni pienso dejar que nadie venga a ordenar lo que tengo desparramado por el suelo.

Ahí sigue el banco, vacío, como esperando que vaya a sentarme en él. Lo más sensato será bajar la persiana.

martes, 21 de octubre de 2008

Sobre un collar de suspiros


Tengo el dedo meñique alzado
para ver si te enganchas en él
y te quedas a vivir tres vidas en la palma de mi mano,
pretendo robarte un pedazo de risa
para hacerme un collar con suspiros
y colgármelo del cuello,
que puedas respirarlo cada vez que me besas,
encuentres en él lo que has perdido por el camino
lo que nadie es capaz de encontrar en los bajos de mis pantalones
ni en las plantas de tus pies.

Tengo el corazón encogido
por miedo a quererte más de lo que abarca
o quizá por no abarcarte más de lo que quieres,
porque medir no es tan sencillo como soñar
y no sé cuantos kilómetros hay
de los cordones de mis zapatos a tus manos
ni cuantos metros me puedes querer
o cuantos milímetros quieres quererme

lunes, 20 de octubre de 2008

Carnaval y circo


¿A cuántas mujeres has recordado desde que me amas,
a cuántas has amado desde que te olvido?
Mientras se me seca la vaselina de las manos
y los versos vuelven a servir de soga
apretada alrededor de mi cuello
desfilan ante mí los fantasmas
en un carnaval de odio y fracaso
no pudiendo menos que sonreír
y brindar por la desdicha que nos acaece.

Todo queda lejos
y lo cercano es tan palpable que produce saciedad,
el inconformismo anida entre mis piernas
se renueva con cada palmada que doy contra el colchón
apareciendo frente a mí un nuevo horizonte.

No duelen las cicatrices de mañana
porque esas puedo esquivarlas
solo las que me hago a mi misma en acto de autolesión
para recordar que sigo viva
que sonreír y llorar forman parte de un mismo circo
y si odias basta con decirlo,
ahora que el cinismo es solo para los mediocres
amar y follar casi siempre van de la mano
como odiar y follar
vengarse y follar
morir y follar.

viernes, 17 de octubre de 2008

El Beso ¿Es tan solo un beso?


Siempre me llamó la atención este cuadro. En un principio pensé que era el colorido, la magia de las mezclas, esa explosión de colores en las ropas. Pero un día me detuve a mirar el contexto del cuadro, la escena en si y comprendí que EL BESO no es solo un beso, no es solo un cuadro. EL BESO es el momento más tierno que jamás se haya inmortalizado en un cuadro, y mira que he visto cuadros de madres amamantando, madres abrazando a sus pequeños, escenas románticas y un largo etcétera, pero nada semejante a este.

Lo que escucho al contemplarlo.(Un cuadro que habla)

Ella arrodillada con cara de desolación, como cansada de vivir o de sufrir, al borde de lo que parece el fin de todo y él, sosteniéndola entre sus brazos, con las manos en su cara, besándola, como diciéndole “estoy aquí, no temas, mientras estemos juntos no habrá nada que te haga daño". Se puede sentir el alivio en esa mano que se aferra al cuello “ahora que estás aquí sé que no voy a volver a caer”.

Acariciando la historia

Klimt (1832-1892), nació y murió en Viena. Klimt fue famoso por el usar oro y representar mujeres desnudas en sus pinturas, utilizaba modelos que pertenecían a la burguesía vienesa, pero también tenía un séquito de mujeres prostitutas o de vida humilde que le servían de musas. Él también debió darse cuenta de que la poesía se puede encontrar en cualquier parte y que lo que para algunos no es bello sino grotesco para otros está lleno de armonía.

Él dijo:

"Estoy convencido de que no soy una persona especialmente interesante. No hay nada especial en mí. Soy pintor, alguien que pinta todos los días de la mañana a la noche. Figuras, paisajes; de vez en cuando, retratos. Las palabras, habladas o escritas, no me salen con facilidad, especialmente cuando tengo que decir algo sobre mí mismo o sobre mi trabajo. (...) Si alguien quiere descubrir algo en mí (...) puede contemplar atentamente mis pinturas y tratar de descubrir a través de ellas lo que soy y lo que quiero".

Yo añado:

Solo alguien capaz de ver la vida con otros ojos puede pintar, dibujar, crear, escribir o componer arrancando suspiros del corazón de quienes lo contemplan y estoy convencida de que Klimt era otro genio-loco.

martes, 14 de octubre de 2008

Cerca Del-fin


No perdemos el tiempo
tal vez en este transcurrir de minutos
días y horas
en este discurrir de pensamientos
estemos violando versos, ganando poemas
compartiendo palabras de esas que sanan si nacen
o se descomponen si se quedan dentro.

Pude sentir tu cálida mano debajo de mi blusa
y me viste desnuda tras el cristal,
casi nadie es capaz de vencer la opacidad
de descubrir que el violeta no es un color de princesa,
que también asoman los grises tras las ojeras
y contigo no necesito maquillarlos.

Gracias es una palabra más
y no pienso utilizarla en mi contra,
los abrazos se nos quedan cortos en esta distancia
y no hay trenes que recorran el mundo en un solo lunes,
se me acaban los días
y me trago la arena de este reloj esperando que el sol se detenga
que se mueran los aniversarios,
los cumpleaños, los días de invierno sin lluvia,
que los amaneceres dejen de saber a sal
y por una vez poder contemplar como muere el día
ahogando al gran astro en el mar del oeste.

Ahora siento que estamos cerca…. Del-fin.

Del amor y sus mentiras


-¿Y dice que ha dejado de creer en el amor?
-Así es doctor, totalmente. El amor no es más que un cuento que se nos cuenta cuando somos niños para que no tengamos miedo a hacernos adultos. Pero obviamente, cuando una crece se da cuenta de que nada de lo que te contaron era cierto, la fábula del amor no es más creíble de lo que lo pudiera ser el ratoncito Pérez o la bruja Piruja. Solo que el amor es un engaño con el cual muchos viven hasta la muerte.
- Es demasiado joven para pensar así, con 27 años quizá no haya llegado a conocer el verdadero amor.
-Créame, no han faltado voluntarios, pero verá, es que las farsas no duran más de dos o tres años a lo sumo. Si usted cree en él, estupendo, allá con su ignorancia, pero permítame que siga con mis ideas, que me ha costado demasiadas lágrimas conseguir verlo todo claro.
-Entonces ¿qué piensa hacer con su vida?
-Bueno, el amor no lo es todo. De todos modos estoy enamorada de muchas cosas, del mar, de los amaneceres violeta, de las nubes, de la lluvia, de las montañas nevadas. Fíjese, eso son cosas que jamás me van a defraudar porque una montaña es incapaz de insultar o de mostrar deslealtad, a su vez, haga lo que haga, ella tampoco va a sentirse ofendida. Puedes llevar cinco veranos escalando la misma montaña que si al verano siguiente te apetece ir al mar ella jamás te lo reprochará.
-¿Me esta hablando de una infidelidad?
-Le estoy hablando de una necesidad.
-Una necesidad que lleva a una infidelidad.
-¿Usted es montaña o mar a caso?
-No, claro que no.
-Por eso he dejado de creer en el amor. Solo entre humanos existe la posibilidad de ser infiel, y no dude usted que si se somete a cualquier ser humano a presión después de habérsele atacado psicológicamente caerá en los brazos de quien sea, o incluso de, como usted dice, enamorarse. Y lo más curioso es que a esa persona no le va a importar cómo sea, realmente le da lo mismo de quién se está enamorando, cualquier persona le es válida para hacer que esa energía siga circulando. ¿No le parece absurdo?
-No, la verdad es que no me parece en absoluto absurdo, está usted dejándome sorprendido con sus explicaciones. Eso no quita que siga creyendo que es demasiado joven para haber perdido la fe.
-No he perdido la fe doctor, creo en Dios, en quien no creo es en el hombre y dudo que su terapia consiga sanarme, de hecho creo que ahora mismo es cuando más sana estoy, ahora que no necesito dar ese amor a nadie que lo destruya, ahora que puedo quererme, que puedo querer a quien yo quiera, y conjugar el verbo querer a mi antojo sin resultarme vomitívamente egoísta. No le pido que me comprenda, es más, dudo que lo consiga, pero gracias por al menos intentarlo.

Se levantó del sillón y se dirigió a la puerta con aires de victoria. Antes de salir y dándole la espalda al psicólogo desabrochó el primer botón de la camisa y comprobó que donde antes había un corazón ahora solo quedaba un hueco inmenso, “Solo los más valientes consiguen librarse de este peso. Se puede vivir sin amor”, se dijo para sus adentros, y se marchó con una sonrisa en los labios.

sábado, 11 de octubre de 2008

Déjame explicarte


Se puede jugar a ser alfarero de nubes
y darles forma con las bocanadas del aire que no abarcan los pulmones,
con esos pequeños suspiros cargados de recuerdos
llenos de futuros pasados, futuros fatuos.

Déjame explicarte que sentirme sola
no es lo mismo que sentirme sin ti
y ahora que sé que no te tengo
paso las noches empapelando las paredes del salón
con las hojas de un libro de Oscar Wilde,
haciendo de mis despistes olvido
y del olvido un imposible,
una tarea más de mi lista de promesas por romper.

Ahora es cuando vuelvo a mirar al vacío
intentando imaginar cómo suenan tus parpadeos
o cómo huelen tus sonrisas,
porque tus abrazos se me han extraviado
salieron corriendo en dirección contraria
una noche , a la una de la madrugada
mientras una farola borracha buscaba en la penumbra el camino a casa,
nadie los vio marchar,
o quizá sí,
y dejamos que se fuesen mientras nos hacíamos los dormidos.

No quiero mentirte,
por eso diré que todavía sonrío,
que mis comisuras se elevan al infinito con aquel pensamiento de mirar juntos el mar
aunque los cabellos estuviesen blancos
y solo atinase a tocar notas discordantes en mi guitarra
con las manos acaecidas de vejez,
y para escuchar mis te quiero tuviese que repetírtelo mil veces
despacito,
mirándote a los ojos.

No se puede llenar el vacío de los brazos
y estoy empachada con tanto beso tragado.

Se puede jugar a ser alfarero de las nubes
y darles forma con esos pequeños suspiros cargados de recuerdos
pero nosotros solo somos carne,
carne y palabras
y estamos endurecidos por el pasado,
por eso, déjame explicarte…

miércoles, 1 de octubre de 2008

Ensayo sobre el inicio de las cosas


No se puede pensar que todos los principios tienen un final o nunca empezaríamos nada. Aun que, es posible que el hecho que nos mueve a dejarnos llevar, muchas veces sea ese mismo, el saber que algún día terminará. Lo cierto es que hay finales para todo, incluso para este sol que nos da calor, algún día todo habrá terminado.
Pero hoy he venido a hablaros de los comienzos, porque todos están llenos de ilusión, ilusión y dolor, como el nacimiento de una nueva vida.
Quisiera haber descubierto algo grande en mis divagaciones, y sin embargo no puedo sorprenderos con nada nuevo, pero quizá sí animar al lector a seguir comenzando nuevas tareas y nuevas experiencias en la vida.
Muchas de las cosas comienzan con una simple sonrisa, un simple “hola”, y no cerrarse a una respuesta. La duda se siembra en la mente y es ella la que se va encargando de desordenar nuestra vida, nuestro modo de pensar y de ver las cosas. Después están las circunstancias, la educación que se nos ha dado, los principios que hemos ido adquiriendo en nuestra vida y haciendo nuestros, nuestros temores y todas esas cosas que hacen que uno tome una decisión u otra a la hora de afrontar cualquier situación.
Desde mi punto de vista creo que vale la pena lanzarse, no importa la empresa, no importa que no se vea el final , que siquiera se vea claro el comienzo, voto en contra de la negatividad, de la estancación de la vida que está en un continuo envejecer.
Pregúntate, si te dijesen en qué fecha vas a morir, ¿enfocarías tu vida del mismo modo que lo haces ahora? Seguramente no. El ser humano es tan estúpido que se limita a sobrevivir olvidándose de vivir y en mucha ocasiones preocupándose en demasía de la vida de los demás, envidiando, jodiendo, alegrándose del mal ajeno esperando que con la desgracia de los demás su propia vida tome un tono más afable. No se dan cuenta de que así solo están desperdiciando la corta estancia que tienen en este mundo, único mundo que van a conocer.
Cada vez que comenzamos algo, una relación, una empresa, un relato, una conversación, una pintura, no importa qué sea eso que hacemos, estamos viviendo un poquito más, estamos dejando en este mundo una pequeña huella que no sabemos el efecto que puede llegar a causar, quizá sea nuestro inicio del “efecto mariposa” que seguro todos conocéis “una mariposa bate las alas en alguna parte del mundo, y en el otro lado se forma un huracán”. La mariposa solo deja de batir sus alas cuando muere, vosotros todavía estáis vivos, lo sé, lo siento, por eso, sigamos batiendo las alas y que el mundo se encargue de los huracanes.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Hoy brilla


Siempre hay alguien al otro lado
incluso cuando pareces estar sola
cuando crees que se ha producido la hecatombe
y la raza humana o al menos su humanidad
ha desaparecido para siempre,
cuando piensas que el progreso ha llegado a su punto álgido
y comienza el receso de lo que conocemos por sociedad,
entonces te das cuenta de que no estás sola,
de que siempre hay alguien al otro lado,
alguien que permaneció ajeno a tus ojos
aparece, sin magias, sin chisteras
y te da un abrazo en el que te quedarías dormida
en el que plantarías una tienda de campaña
y estás tan convencida de que no habrá riada que te arrastre
que le dejas anidar en tu pelo
solo a cambio de que meza las nubes
y anestesie tus pesadillas,
ya siquiera quieres que las asesine
te basta con dormir tranquila una noche al mes
sin necesidad de echar pulsos con las pastillas mágicas.

Dos pares de pies
y otros dos pares de brazos
son suficientes para volver a creer que siempre
siempre… hay alguien al otro lado
incluso cuando pareces estar sola.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Hipotesis ( tesis de una hipoteca)


¿Qué precio tiene echarte de menos?
La melancolía tarde o temprano cuesta cara
las facturas se amontonan
y no hay forma de hacerlas arder.

No me importan las deudas
una hipoteca nueva solo son
cinco o seis poemas más
a lo sumo doce,
pero el poeta paga con sangre y tinta
y son cosas que se cambian o regeneran,
(tengo deudas hasta con la pluma).

En este echarte de menos se suma la lluvia
que por fin ha decidido mojarme la frente,
repartir humedades en mi cuerpo algo más arriba del ombligo
es uno de sus planes (el cual agradezco).

Todavía no sé el precio de este poema,
quizá un par de noches insomnes.
una visita al minibar de mi salón,
una llamada a … dos llamadas… tres…
y sentir de nuevo el vacío en mi espalda,
el único vacío que me llena.

A bombillas cerradas


Menos mal que no puedes verme,
ahora que las estrellas se han fundido
como bombillas viejas,
que la nada llena este todo
y mi todo sin ti se transforma en nada,
ahora que te siento a mi lado
pero el frío recorre mi nuca como si ya terminase septiembre
sin tartas de cumpleaños ni tarjetas de felicitación,
sin besos.

Menos mal que no puedes verme,
caen fugaces cometas salados por mi cara
al leer, al pensar, al sentir
al echarte de menos.

Serás aunque las farolas se muden de calle
aunque los gatos se hagan aristócratas
y dejen de hurgar en los contenedores,
seremos dos,
aunque se derrita el suelo y no podamos correr,
seremos, seré siempre que sigas conmigo,
siempre que rescates mis sonrisas del ahogo.

Te quiero,
izquierda a derecha,
del cinco al siete mil doscientos veinte
de marzo a jueves,
te quiero con razones o sin ellas,
con camisa de fuerza y sin medias,
te quiero aunque el olvido llame a tu puerta
y yo tenga tabicadas las ventanas.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Para todo lo demás


Escucho hablar a mis espaldas
de la madurez de mis letras,
del cambio, progreso, avance.

Mientras, sumida en mi “metrocincuentayocho “
me cuestiono para qué sirve todo esto.

Avanzar con zancadas de gacela
cuando siempre estamos en un mismo sitio,
misma gente con distinta cara
y una vida por hipotecar.

¡Qué poquito valemos!

Tiendas, ropa…montañas de ropa,
carteras abiertas, ( en piernas cerradas no entran moscas),
monederos, bolsas llenas, bolsos vacíos,
sonrisas y una suite en el Corte Inglés.

¡Qué barata es la felicidad y que cara sale!

Mientras, sumida en mi metrocincuentayocho
me cuestiono para qué sirve todo esto,
yo…que daría media vida porque el mundo viviese desnudo.

Para todo lo demás Master Card

Cambio de tinta


Se seca la pluma,
la dejé dormir meses al margen de mi mano
y ahora pasa factura.
Escupe borbotones de tinta
intentando llenar la ausencia de las palabras
que acaece en mi cuaderno,
hoy estas manchas me duelen más que ayer
quizá porque el otoño está cerca;
se secan las hojas de mis libros
y caen.

Todo lo demás perdura,
intacto,
como si pactar con el Diablo fuese un recurso en oferta,
como si las facturas no se cargasen en la cuenta del alma.

Amenaza mañana con veintisiete años de más
y no sé dónde esconderme para no ver tantas velas;
que nadie me encuentre,
nadie excepto tú.
Tú que crees que el tiempo solo nos hace más niños.

Otro quince de septiembre…
y sigo cambiando de tinta, sin saber quién soy.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Gracias a ...


A veces hay que levantar la cabeza y dejar de mirarse el ombligo para ver qué es lo que nos rodea. Hace un momento, entre ruidos y demás desvaríos lo he hecho y me he vuelto a dar cuenta de la de cosas que tengo que agradecer, soy una persona muy afortunada.
Hoy quiero dar las gracias, quizá no a todo el mundo que debería, pero sí a una pequeña parte que me cala hondo.

Quiero darle las gracias al pececito de agua de mar que vive en la pecera de cristal, por haber dejado sus huellas en el cemento fresco de mi camino, a pesar de mis negativas y de los obstáculos. Gracias también por haberte subido en la montaña rusa conmigo y no haber vomitado, soy consciente de que a veces puedo resultar nociva. Por no desaparecer y quedarte a mi lado cuando las cosas duelen. Por despertar mi creatividad y dormir mis prisas. Por hacer el tonto hasta que me río o hasta que me olvido cómo se llora. Por quererme, por dejarte querer. Por ser, simplemente, gracias mi niño
.

Quiero dar las gracias al chico tripolar, por las alucinaciones ácidas, por las conversaciones en espiral, por sus tres mitades. Quiero darte las gracias por sentir las auras y creer en mí. Por hacer que me quemen las palmas de las manos. Por apagar incendios y salvar el bosque. Por estar en mi cristal violeta siempre y por apreciar lo que te digo, aun cuando soy rasa de cojones.Porque cada una de tus mitades es única. Gracias por sentir que la poesía es mucho más que un puñado de letras o meras historias que nacen sin más. Por estar, simplemente.

Quiero darle las gracias al chico de las manos de oro, por ser capaz de quitarme el dolor de espalda sin tocarme, solo a golpe de carcajada. Gracias por llenar los vacíos y por vaciar los excesos, aunque no lo sepas. Por estar cerca cuando estabas lejos, por reírte de mis tonterías, por ese XULA que me encanta, por regañarme cuando digo coño. Por conservar intacto ese niño que hay en ti. Gracias por los jopeta y por las sonrisas, nunca dejes de hacerlo (nos saldrán los dientes de leche de nuevo). Por la música y por creer que la locura es solo lo que nos hace especiales porque nos diferencia del resto de la gente. Por ser diferente, simplemente.

Quiero darle las graciash al rey de nariz roja que vive en una habitación llena de todo y vacía de otras tantas cosas. Gracias John por hacerme sentir como en casa, o mejor. Por soportal mi “pedo” y el que no supiese sostenerme a penas en pie. Por hacerme sentir importante y grande a pesar de ser canija. Por permitirme convertirte en pirata por una noche a la caza de Ivan Ferreiro. Gracias por cantar conmigo todas aquellas canciones y por escucharme contar. Por presentarme a Ray Loriga y hacer que me enamorase un poco de él. Gracias por seguir soñando, sé que lo haces a pesar de no querer. Por todo, simplemente.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Tiempos de madurez


A veces escuecen los labios
por culpa de la saliva que se retiene
de las palabras causticas que se encarcelan entre los dientes,
entonces ocurre que ni la poesía
ni siquiera gritar a pleno pulmón
sana las heridas,
las verdades saben nada más que a verdad
y la mentira solo es una ilusión óptica,
una cometa enredada en un cable de alta tensión,

perdido el sueño solo queda alzar los brazos
y esperar que el viento del este sople
y seque la ropa interior humedecida por las caricias del tiempo,
se lleve lo que queda sostenido en el pelo
que no nos atrevemos a cepillar por miedo a pesar menos
por temor a dejar de ser un recuerdo en la mente ajena,
sin darnos cuenta de que los días han ido pasando
y solo somos un ente posteado en una esquina mugrienta.

Entonces es cuando se mastica la melancolía
y se traga a sorbitos pequeños para no llorar,
para ser un año más madura
y doscientos poemas más niña sin que nadie se entere
( siquiera una misma),
sacas el pañuelo y te suenas los tacones.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Pequeñas verdades


Frases extraídas de "El juego del angel" de Carlos Ruiz Zafón


- Mi padre solía decir que la vida no da segundas oportunidades

- Solo se las da a aquellos a los que nunca les dio una primera. En realidad son oportunidades de segunda mano que alguien no ha sabido aprovechar, pero son mejores que nada.

********************************

La única manera de conocer realmente a un escritor es a través del rastro de tinta que va dejando, que la persona que uno cree ver no es más que un personaje hueco y que la verdad se esconde siempre en la ficción.

********************************

La envidia es la religión de los mediocres.

martes, 2 de septiembre de 2008

Vida < Sueños


Dicen que soñar es gratis, y de hecho no dejo de hacerlo, pero creo que poco a poco se va cobrando intereses y no los sueños en sí, sino el hecho de que nunca se lleguen a alcanzar.

Hace apenas unos minutos que he enviado una carta de presentación. Ahí vamos, persiguiendo sueños, pero parece que ellos tienen las patitas más largas que yo.
Hace unos meses, quizá un año, me registré en una de esas páginas web en las que la gente busca trabajo, de ofertas y demandas vamos, periodistas.com. Es posible que ese día hubiese inalado más laca que de costumbre o sus resinas tóxicas se me adhiriesen a las neuronas, las cuales desvariaron y me hicieron actuar de ese modo, haciéndome creer que podía encontrar un hueco en una redacción, como columnista.

Desde entonces me han ido enviando ofertas de trabajo, dándome la opción de darme a conocer mediante una carta de presentación, cosa que nunca hice (ya se fueron los efectos secundarios de las lacas y volvía a tener los pies en el suelo), pero hoy he recibido una oferta de una editorial que quiere crear una revista de moda en Alicante. Al principio he desechado la idea totalmente, he estado a punto de eliminar el e-mail, pero justo cuando tenía el puntero en la X roja me he parado a pensar en los sueños, en lo fácil que es culpar a la suerte de lo que nos pasa o lo que jamás nos llega a ocurrir. Entonces me di cuenta de que vale la pena intentarlo, al menos, si le tengo que echar la culpa a “alguien” llámese suerte, destino, o como sea que fuere, voy a hacerlo con todas las razones, podré decir con la cabeza bien alta que “al menos lo intenté”. Sé que es tan difícil el conseguir un trabajo así… que no recibiré respuesta, que se reirán de mis ínfulas… jajaja, ¿¡¡dónde voy!!? A intentarlo, ¡con un par! Que voy a perder lo mismo que si no lo hubiese intentado.

Después está el apoyo incondicional de “mi gente”, “ya ves qué necesidad tienes de liarte de ese modo”, ”y ahora qué, menos tiempo, ahora ya…entre la peluquería, escribir, la poesía…y ¿ahora esto?” qué grande es esto de la comprensión, del apoyo…

El caso es que nadie pregunta si te acuerdas de respirar a lo largo del día, si “vives” o simplemente “sobrevives”.

Renunciar… nunca.

martes, 26 de agosto de 2008

El juego de las arañas


Porque hay momentos en los que uno se cansa de respirar el mismo oxigeno
podrido
lleno de mentiras y desprecios,
porque las mañanas llegan cada vez más tardías
y la noche se va cerrando sin previo aviso
porque las tristuras pesan cada vez más en los párpados
y el valor cuesta cada día una sonrisa más cara,
las esperanzas han pasado a ser quimera
y los sueños….ah…los sueños, ¿qué eran?

Las fotos no son más que escenas fingidas sostenidas en marcos de recuerdos;
son débiles los recuerdos
y el llanto a penas moja, se limita a caer sobre las mejillas
¿Quién recoge las lágrimas?
Déjalas, me gusta la lluvia salada.

No hay segundas partes
¿Y si las hubiera?
Siempre son peor de lo que se puede preveer
una sombra de lo recreado en la mente, errores de la conciencia.

El juego de las arañas es tejer,
tejer en la mente una tela que no deje escapar los instantes
retener el pasado, enredarlo y dártelo de comer en momentos famélicos.
Atar cordeles en los tobillos y sesear historias hasta que te duermas,
jugar a la comba con los finos hilos
y pretender salir ilesa,
mis arañas…..
respiramos oxigeno podrido, lleno de mentiras y desprecios
¿y sabes qué?
Todavía no estamos cansadas.
¿volvemos a jugar?

martes, 19 de agosto de 2008

Brumas en Agosto (a Sara)


Puede ser que Agosto
se asome a tu calendario con un manto negro,
que las sonrisas frente al espejo
te cuesten más caras que de costumbre
y las lágrimas pasen a ser tus compañeras de juego,
es posible que el norte esté estos días más rodeado de brumas
y las olas que rompen en tus piernas
busquen jugar contigo sin encontrar respuesta.

Desde aquí me limito a barajar la suerte
a hacer pequeños paquetitos con ella
y enviártelos en cada bocanada de aire para que todo pase,
para que tengas el mes que mereces
deseando que todo sea un mal sueño con final feliz,
aunque sepamos
que la felicidad no dura más que una carcajada.

La fe no la venden en los mercados
pero se puede encontrar vagando entre la esperanza,
quizá escondida,
quizá algo débil.

Se pueden acabar las palabras,
de hecho mi elocuencia desaparece cuando menos debe
es entonces cuando mantengo mis brazos abiertos
cuando te digo que vengas,
cuando recolecto las fuerzas que permanecían aletargadas
y te las mando todas juntas.
Cuando vuelvo a creer en las hadas,
en Dios,
y le suplico que todo salga bien,
por ti,
porque mereces ser feliz..

lunes, 18 de agosto de 2008

Síndrome


¿Sabes qué pasa?
Que te odio,
te odio y nunca encuentro a tiempo el por qué de las cosas,
ni las zapatillas cuando me levanto a media noche,
ni las llaves si suena el teléfono cuando alguien viene por mí.
Y no consigo llenar las bolsas de toda tu basura
las lleno y las vacío,
hago y deshago para siempre volver a empezar;
tengo el síndrome de Diógenes
tal vez por eso me regocijo entre toda esta mierda que nos rodea,
quizá por eso me niego a lavar las paredes de mi memoria
a desinfectarme la boca por temor a extraviar tus besos.
Es posible, por remota que parezca la posibilidad
que a pesar de que siempre termine vomitando
vuelva comer de tus palabras una y otra vez
y es curioso que esto ocurra cuando tú apenas me conoces
aun teniendo la certeza de saberme desnuda ante tus ojos,
es extraño que sintamos la necesidad de sabernos vivos
cuando, lo único que conseguimos
es terminar despedazándonos dando mordiscos al aire
y encima podamos sonreír felices
mientras remendamos las heridas de guerras pasadas;
son tantas las cicatrices
que tendré que embargar otro cuerpo para poder continuar esta historia
y aún así no se vislumbrará el final de nuestros tiempos,
ni habrán aciertos en nuestras vidas,
da lo mismo, el caso es morir,
no importa cómo.

domingo, 17 de agosto de 2008

La metamorfosis de la rana


Puedes besarme…
y todo seguirá como hasta ahora,
seguirás tragando moscas
te veré de color verde cada vez que te mire a la cara,
continuaré sin comprender lo que me dices
aunque te empeñes en hacerme un hueco en tu cómoda charca.

No espero que crezcas
aunque tú pienses en un sacrificio,
en que llegue algún día a prescindir de mis pulmones
para convertirme en pez
y pasar el resto de mi vida contigo comiendo mosquitos.

Puedes besarme…
y nada habrá cambiado,
todo estará tan lejano como el país de las hadas,
tus ancas no podrán seguir mis pasos
ni yo conseguiré saltar tan alto como tú lo haces.

Y sobrevivimos a estos tiempos estrepitosos
sin saber a dónde nos lleva la corriente,
sonriendo mientras te llevo sobre mi zapato,
sin aparente molestia,
sin aparente temor,
aunque a veces tu me odies mientras yo te amo
y juguemos con los viceversa.

De momento bésame…
porque me gusta tu lengua
y ya mañana hablaremos de zoofilia.

miércoles, 13 de agosto de 2008


Aunque te tragues tu palabras seguirás cagando mierda,
no importa lo que digas, me

r
e
s
b
a
l
a

y me gusta sonreír con sorna

ja ...................... ja ...................... ja ......................


Es curioso,
esta vez no sé por qué te odio
debe ser la costumbre de los días
o que tragué demasiada agua de mar,
una indigestión a deshora ha producido estragos en mi psique,
corre, que no voy a contar hasta tres
ni van a haber opciones,
mi violencia verbal está afilada y lista para servirme tu cabeza.

Surrealismo, ironía,
cualquiera de las dos me vale para ver cómo te retuerces en el suelo,
adiós a toda poética
la piedad es solo para los inútiles
y yo, tengo diez dedos que trabajan bien,
será como una estrangulación a distancia.

Sadismo…. sí,
¿qué quieres?
Después de todo una no puede ser perfecta.

Crimen piadoso

Es evidente que la espiral se cierra
y cada vez hay menos espacio por el que mirar,
es como si el cuello se hiciese cada vez más breve.

Las sábanas saben a derrota
mi olor se ha prostituido en otros cuerpos
y ya no sé cuál era mi esencia,

a veces dudo si realmente existió;

todo tiene un precio menos la dignidad
que se cae sola cuando menos te lo esperas
y terminas pisoteándola y riéndote de ella

¿qué importa?
al final nadie la conserva intacta
para qué velar tanto por ella
mejor matarla a que lleguen otros a torturarla

“la maté porque era mía”….dignidad,

puede ser el último ápice de ella ese sencillo acto
y después marcharse con la cabeza erguida
orgulloso del crimen.

lunes, 11 de agosto de 2008

Lunes de ceniza (canción)


Aquí una de mis canciones, esta todavía no tiene la melodía terminada, ando algo vaga últimamente, debe ser cosa de las vacaciones.

***********
Hoy , lunes de ceniza
vivo quemando recuerdos
quemo el día viviendo recuerdos
y mis manos siguen vacías como tantas otras veces.
Quiero buscar un rincón de la mente
donde poder encerrarte
donde tus gritos retumben en mis espaldas
y se terminen ahogando
para no verte más
para sellar sobre tu frente un pasaporte hacia el olvido
un mas allá más lejano
que la mismísima muerte.

Y pedirte que no vuelvas
aunque me escuches gritar
y decirte que te quedes
toda una eternidad,
aunque amanezca dos veces al año
y todo huela a marchito
no vuelvas….

Cada vez es más difícil
intentar llenar con palabras
el vacío que hay en los brazos
formar un cuerpo con arena y esperar a que la ola
venga y te lo arrebate sin alma,
la imposibilidad se aferra a los talones
y no quedan estrellas fugaces a las que pedir más deseos
se marcharon de aquí
buscando otros cielos
que no tuviesen nubes violeta
y ya no queda más luna
a la que poder llorar

Y pedirle que no vuelvas
aunque me escuches gritar
y decirle que te quedes
toda una eternidad.
aunque amanezca dos veces al año
y todo huela a marchito
no vuelvas….

sábado, 9 de agosto de 2008

Cas - tra - ción


Me dicen
que no me sienta tan mal llevar el pelo cogido
que no tome tanto el sol
o me van a terminar deportando en una patera,
que crezca,
que use tacón para aparentar se más alta,
que sonría más a menudo para aparentar ser feliz,
que me pinte los ojos
que use anti-ojeras,
que nada es tan malo en este mundo de apariencias
del cual a veces ansío desaparecer
a-dap-ta-ción para una inadaptada
educación
corrección
moderación
sanción
¿y cuándo llega la elección?

Bipolaridad, tripolaridad, polipolaridad
y podemos ser felices con cientos de nosotros mismos elevados al cubo
metidos dentro de un mismo cuerpo.

Distintas caras y personalidades que odian sonreír a la mentira
que aborrecen los tacones
que se masturban en sofás ajenos, en aseos públicos
que escupen en la cara de la farsa
y se mofan de lo que gustan.

Todos tus vosotros
y todas mis nosotras permaneceremos inalterables
porque si este mundo es tan grande para soportar esta mierda
también lo es para sostenernos.

Lucía (in memoriam)


Se llamaba de mil formas
cada sábado mientras dormía el sol,
esa noche sería Lucía
cero gramos de tristeza,
cincuenta kilos de ironía,
ya nada le hacía daño
las cicatrices eran adornos
que hacía mas exótica su piel.

Lucía,
la del infierno en la boca
y el jabón entre las piernas
ideal para lavarse la boca y expiar los pecados,
bendita nube de tormenta,
mirada de misterio con iris de niña
y pupilas dilatadas sin pudor.

Hacía mucho tiempo que se dio cuenta
que los hombres ya no la acompañaban del brazo,
la seguían hasta el coche
con una mano metida en el bolsillo de atrás
y la intención endurecida .

Te podía mirar desde arriba
o desde abajo
también desde delante
y jamás perder le dignidad
que ganaba con los tragos de vodka;
nunca esperaba la mañana desnuda en una cama,
se vestía y se marchaba
como una cenicienta sin reloj
y el domingo encendía una vela
por la mujer que acababa de matar.

lunes, 4 de agosto de 2008

Mel ' Arte


En las noches de lágrimas y soledad
hay un lienzo que recoge tus gritos
se empapa de colores tenues
e imágenes tétricas que cuentan cómo te va,
cómo te fue
o incluso cómo quieres que marche el mundo,
que marche o se marche sin necesidad de maletas.

Tus cuadros te cuidan y sustentan
guardan tus secretos
y después me los vienen a contar a voces
cuando apareces por el parque con ellos bajo el brazo,
con tus tacones castigando el asfalto rojo
y enmudeciendo a los mirlos que hicieron nido,
con ojeras tiznadas de rimel bañado en sal
de una noche de desvelo,
y no importa que sonrias al mundo
y a mi me llores entre dientes,
no importa que me duelan los brazos de deshacer rizos
si después he de abrazarte como cuando tus años
se podían encerrar bajo los dedos de una mano.

Amo esos cuadros indiscretos,
la bailarina que se hizo pasar por marioneta
para engañar a la muerte, a quien pusimos nombre de canción,
a la niña que duerme sobre la cola de un gato
porque teme a los fantasmas que hay debajo de su cama,
a la chica que se colgó de un árbol esperando el amor
que más TARDE llegó para devolverle la vida...
se que nunca, nunca, habrá un cuadro con dos hermanas,
que nunca habrá una historia que hable de nuestras muertes
de nuestra partida a ningún lugar,
de un futuro sin nosotras,
sin ti o sin mi
porque somos dos siamesas nacidas en distinto año.

A Mela

Pequeño gran genio


"DEMOCRACIA:(del griego demos,pueblo, y kratos,autoridad)Gobierno en el que el pueblo ejerce la soberanía."



Enigma


Existe una filosofía que trasciende más allá del cuerpo
donde la desnudez no es solo un estado,
es un tobogán que impulsa a tocar cielos perdidos
esencias ocultas a los ojos que no quieren ver,
una filosofía que no se encuentra en las caderas de la noche
o en los pasillos de la concordancia.

Existe algo que no es, solo está
y no se puede encontrar en los recodos del aire
nadie sabe donde vive
ni como poseerla,
no se puede follar,
no se le puede hacer el amor
ni mirarla
o tocarla,

te penetra en silencio
te llena y te transforma
te mece o agita a su antojo,
te pervierte y te viola
te desangra ,te escupe
te hace vomitar.

Capricho hecho de palabras y latidos que fallan;

la amas y odias sin tener respuesta
o pregunta coherente que te indique una razón.

Te amputa las voluntades hasta hacerte esclava;

peor que venderle tu alma al diablo…

soy tuya… poesía

sábado, 26 de julio de 2008

Un silencio


Tenerte
solo es un hecho cuando en mi puño cerrado
sostengo un gran mechón de tu pelo,
cuando siento que buscas bajo mi obligo
algo más que simples suspiros,
materializar un estado incierto
concentrarlo y diluirlo con mis jadeos.

Poseerte
el tiempo que tarda en nacer y morir un orgasmo
ni más ni menos
entre nosotros no existe un antes o un después
y aunque a veces me importa
soy de memoria corta y de índice largo,
tal vez por eso
mis monólogos acaban gustándome más
que muchos de nuestros diálogos.

No hay ofensas ni reproches,
somos capaces de abrir la boca
y dejar que salga el aire sin el más mínimo sonido,
por eso los silencios no se hipotecan
ni se profanan con semen,
nadie supo marcar un precio a un silencio piadoso,
solo guardo silencio cuando no hay nada mejor que decir,
como ahora,
cuando te escribo a dos mil kilopalábras por minuto
manteniendo la boca cerrada,
por eso nunca lees lo que te escribo,
sería como recibir una carta con Ántrax
e inhalarlo todo de un golpe.

miércoles, 23 de julio de 2008

Con la boca marchita ( volver)

Verte volver es
como echarse un caramelo de fresa en la boca
cuando se tiene un chicle añejo que ya solo sabe a goma,
es recuperar la esperanza
después de haber masticado un sueño
tantas veces
que las mandíbulas no encajan.

No me importa perder toda poética
ni olvidar cómo se finge una sonrisa,
perder…¿qué voy a perder?
si no tengo nada más que un puñado de arena
que intento tragarme para no quedarme vacía.

Vuelves con la sonrisa reparada en otras bocas
mientras la mía se ha ido desquebrajando a la espera de tu saliva,
ya no sé a qué sabe,
si a presente o a vetusta
porque la atemporalidad solo vive en los relojes de mi muñeca
para ti nunca llegué a tiempo
o quizá me marché demasiado pronto.

Escupo el chicle
y tu boca, tu lengua
y esa inicial puntiaguda que se estaca en las encías,
soy la mala
perder…¿qué voy a perder?

Y todavía me preguntan por qué me cuesta sonreír…

jueves, 17 de julio de 2008

Matatiempos


Ella no sabe nada
solo presiente que sus intuiciones
dejaron de ser certeras hace mucho tiempo,
el suficiente
como para que todo lo que vale la pena se haya marchado
como para que quién valía (al menos tres cuartas partes de vida)
se haya cansado de esperar que le saliesen patitas
a una voz hecha de palabras
a un nombre de papel,
nadie se conforma con recoger
las piedrecitas que se van cayendo de los zapatos ajenos
así no se puede hacer un camino.

El esperaba que a la sirena le creciesen pulmones
bajo aquellos enormes pechos,
cambiase la cola por un par de piernas firmes
y corriese a buscarle,
pero ella pensaba que las esperas eran solo aguardar el momento
sin saber que cada instante que pasa
va matando un paso
y así se mueren las historias
sin que nunca hayan llegado a ser contadas,
se recortan los kilómetros
hasta llegar al año cero donde ya no hay cuenta atrás.

Yo solo puedo observar desde el espejo
con miedo a quebrarlo
a que se me terminen clavando astillas en los ojos,
todavía quiero saber
cómo termina esa historia que lleva mi nombre.

lunes, 14 de julio de 2008

Y ser muerte

Me deshago en un lienzo
y no dejo rastros de pintura
tan solo un leve quejido como aletear de murciélagos,
quisiera ser canción,
una de esas que desgarran la garganta
que si se canta en Balines suena igual que en castellano
todo el mundo llora al escucharla y nadie sabe por qué.

De camino a la horca pienso en cómo hubiese visto todo
balanceándome sobre un collar de perlas azules
y me doy cuenta de que quizá todavía esté a tiempo
que sea el momento de un cambio,
hora de rechazar las proposiciones indecentes
y añadir dos palmos más a mis faldas
o abrocharme el primer botón de la camisa
usar bragas en vez de tanga
para ganarme un huequito en el cielo de las niñas buenas,
al final todos tenemos un precio
y mimenuda fisonomía se viste con un par de billetes a la gloria,
tal vez en el último momento mi verdugo sea un juez corrupto
y me absuelva sin cargos.
La muerte es una locura que va acechando
y cuanto más cerca la hueles mas vulnerable te sientes,
a veces he conseguido verle la cara
y tiene cara de vieja puta,
de esas sabias que terminan montando su propio burdel
y se hacen llamar Madame.

También puedo ser muerte
y aferrarme a tu espalda cada vez que sienta miedo
para crecerme con tu pánico,
que todo parezca que está bajo mis pies llamándome L.Madame
y termine extendiendo la mano para cobrar
sin necesidad de abrir las piernas a este mundo que solo sabe joder

martes, 8 de julio de 2008

"Mamada..."


A veces me preguntan, ¿por qué escribes cosas tan feas? Y yo me miro las palmas de las manos cómo buscando una respuesta coherente, a ver si ellas me la pueden dar. El caso es que nunca me he parado a pensar si lo que escribo esta bien o mal, de haberlo hecho seguramente habría dejado las letras hace muchísimo tiempo, pero me resulta tan absurda esa pregunta, es como preguntar a alguien por qué se le tuerce la boca hacia la derecha al sonreír, o preguntarle a un zurdo por qué lo hace todo con la izquierda, como mirarse al espejo y pretender tener los ojos más separados o la nariz más abajo y mirar a un perro con recelo mientras se lame la entrepierna deseando haber nacido perro para hacerse felaciones a uno mismo…mejor volvamos al tema.

Alguien me dijo en una ocasión que la escritura es un ejercicio, no se si se refería a algo similar a tocar el piano, do, re, mi, fa, sol, la, si, y vuelta al Do, no estoy de acuerdo, el ejercicio de la escritura era ejercicio cuando en el colegio nos daban las cartillas Rubio y nos pasábamos la mañana bordeando por la línea de puntos la m, la a, la m, la a, la d, la a, y después leíamos “Mamada…….” “pan a Pepe”, pero la maestra parecía incomodarse con las primeras silabas leídas y nos hacia cerrar las cartillas de letras y coger la de sumas, los números nunca fueron lo mío, siquiera el sesenta y nueve me excita…pero mejor volvamos al tema.

Hace un par de días un amigo me invitó a acompañarle a un museo a ver unas pinturas, eran abstractos, realmente bellos en cuanto a colorido y demás, el tema de la exposición era “Guerra en los callejones oscuros y en las esquinas soleadas de Paris”, me daba la sensación de que el artista era un escritor frustrado, el titulo de su obra era casi más largo que algunas de mis prosas ( lo se, quizás exagere, pero siempre pequé de ello).Él se plantó delante de uno que parecía un vómito de niño después de haberse comido un saco de lacasitos y suspiró como lo hace un enamorado, o como lo hace mi abuela después de haber subido los veinte escalones que llegan hasta la puerta de su casa, no se si era fatiga lo que tenía el pobre chico o exaltación, desde luego yo estaba extenuada, mi cabeza no hacia más que girar de izquierda a derecha buscando por algún sitio el callejón oscuro o la esquina soleada, de lo que no había duda es de que había una guerra, pero no en ese lienzo sino en la cabeza del autor de la obra, por dios, ¡que caos!.

“Sublime” dijo mi amigo después de cinco minutos de silencio, “dame una bolsa de lacasitos, una botella de vodka, súbeme a la noria y te juro que te hago un cuadro cien veces mejor que este”, contesté, me dijo que era una grosera, que no entendía de arte y nos fuimos de allí, tampoco era para ponerse así, a el tampoco le gustan mis poemas y yo no lo juzgo.

“Mamada…” ¿cómo seguía? Ah, si, “pan a Pepe”. ¿Incomodado? Entonces mejor cierro la cartilla y me dedico al sesenta y nueve.

lunes, 7 de julio de 2008

Noches de levanah

Apareces de la nada
con las manos llenas de pequeños soles
y dices que me vas a regalar un amanecer
por cada beso que me debes,
yo me río y vuelco algo de la copa sobre mis rodillas al aire
(donde la falda no cubre)

-Los amaneceres son solo
para los que perdieron la fe en la noche.

Y de un manotazo los desparramo todos por el suelo.

Me miras extrañado y te ahorras el “loca”,
entonces te doy un beso en la frente
y te tatúo una luna llena

-Seguiremos bebiendo y soñando
mientras nos quede noche.


Piensas que una noche dura lo que tarda en salir el sol
pero ahora tenemos una luna
que permanecerá ahí mientras no te laves mi beso.
Vuelvo a mirarte
y veo que tu frente está limpia
mi luna se ha caído junto a tus amaneceres.
La recojo
y le quito los restos de ceniza del suelo,
me la vuelvo a meter en la boca

-La noche no está hecha para los que no creen en los sueños
y yo tampoco.


Me marcho sin decir nada
con una luna nueva preparada entre los dientes.

miércoles, 2 de julio de 2008

Trans - Versal ( a mis putas alegres)



Desnuda,
la poesía nace desnuda y muerta
a falta de una bocanada de oxigeno que la haga latir
o morir de nuevo con cada latido.

**************************************

Hoy la vi pegada al cartel de neón de un night club
y parecía feliz,
parecía…
las putas siempre sonríen cuando cobran
y más si les dejan propina,
lo curioso es que también sonríen cuando me dan propina a mí
yo las miro y me pregunto
¿dónde compraran esas muecas tan reales?
porque los pechos, se aprecia a simple vista que son de goma
pero sus sonrisas…
ohhh, tendríais que verlas,
no solo les sonríe la boca,
también los ojos
y les brillan.

Pero ellas no escriben poemas,
solo hacen poesía sobre un catre con olor a vicio y lubricante
y cuentan las mejores mentiras que se puedan escuchar.

Tal vez mañana encuentre esa misma poesía
junto a un contenedor de basura
buscando restos de atún en una lata oxidada
con un abrigo talla cincuenta y dos
que le arrastra casi un palmo del suelo
y posiblemente allí también encuentre una sonrisa,
una de esas que se puede masticar cien veces
sin que se deshaga en la boca.

Pero hoy mis putas alegres se merecen un poema,
ellas y sus canciones que hablan de Brasil
sus clases de samba cuando nadie nos observa,
ellas y sus madres que creen que son secretarias
o cajeras de Carrefour
ellas y sus hijos que les mandan fotos
soplando velas en tartas de cumpleaños
que compraron con el dinero que vale un poema sin versos
un recitar de rodillas sin metáforas sobre un cuerpo desnudo,
a ellas,
por ellas
van estos versos.

Donde lloran los idiotas


Justo allí,
donde lloran los idiotas,
hay un espejo empañado de cobardía
con algún que otro intento de ser limpiado
para verse la cara después de cada llanto,
para mirarse a los ojos y prometerse
que nunca más va a volver a pasar.

Allí es donde se ocultan las verdades
y se oscurecen con caricias
o se tiñen de sangre a golpe de puño,
allí es donde el grito se vuelve silencio,
el respeto se llama insulto
“te quiero, puta, pero no sabes verlo”,
y no lo ve, pero lo siente
y ella sabe que el amor no duele,
su madre una vez le contó
que el amor huele a azahares recién cortados
que sabe a bizcocho de mantequilla
y su tacto es como el terciopelo de los cojines del sofá,
pero esa mano que la toca es de esparto
el amor le huele a alcohol y vicio
ya ni siquiera el sofá es una buena trinchera cuando el fusil está cargado.

Justo allí,
donde lloran los idiotas
hay un remanso de paz
ahora que ya no hay nada por lo que luchar,
solo hay flores y peticiones de perdón
que serán contestadas por el silencio.

lunes, 30 de junio de 2008

Piromanía


Como una fina cuchilla
rae el sol de la mañana el azul del cielo,
amenaza una guerra de sudor y bufidos,
hoy se levanta con armas en la mano
y un beso en la boca
para la valiente que quiera llegar hasta él.
Pero ya sabe que la constancia
no es algo que se pueda almacenar junto a las voluntades
y que prefiero un beso frio de luna
que jugarme la boca ignorando estrellas
reteniendo el oxígeno
para después perderlo en cada atardecer.

El valor es una medalla muy cara
que los cobardes no pueden comprar
y a los valientes les sirve de embargo para toda la vida,
y yo
que no entiendo de medallas
más que las que me hago en la camisa cuando como espaguetis
miro al sol esperando que algún día queme menos,
o que venga y cause un incendio
para que mis vecinas se asomen por la ventana y digan

“ya sabíamos que esa niña no era normal, es pirómana,
y algún día arderá en su propio infierno”.

Simulo pequeños amaneceres
encendiendo cerillas en las juntas del suelo de la cocina,
mientras una Nube viene y las sopla,
porque dice
que los sueños solo deben durar lo se tarda en abrir los ojos
y a mi
ya se me abrieron hace mas de veintiséis años.

Quebrado

Hace tanto que no nos vemos
que se ha partido el labio de barro que moldeé
pensando en tu boca,
se ha perdido el rojo que lo bañaba
y se ha convertido en un marrón tornasolado
en una maraña de injusticias
en un abanico sin varillas
un espejo sin reflejo
una mirada perdida
una niña sin lazo
el deseo olvidado
las palabras calladas
los sentimientos obscenos,
en turbulencia
decadencia
incoherencia
en mí.

Tú, mi mejor casualidad

“Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta,
estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande
y eso que las he tenido de muchas clases,
si… podría contar mi vida uniendo casualidades”
*Los amantes del circulo polar*




Alguien me dijo en una ocasión que nada en esta vida es casual.
Sin embargo toda mi vida ha estado llena de casualidades, algunas perceptibles para mi y otras que seguramente jamás llegaré a descubrir, pero si algo tengo claro es que si pusiese todas las casualidades en un lado de la balanza y en otro te pusiese a ti, tú serías la mayor de todas ellas.

No me gusta el café, de hecho hacía mucho que no lo tomaba, pero esa mañana, caminando por la calle Java encontré una cafetería con un enorme cartel de neón en el que una taza humeante me invitaba a pasar. Al entrar sonó el ‘ding dong’ de la puerta y quise salir sobre mis propios pasos, pero era tarde, había un hombre ubicado en la barra y me hizo un gesto con la mano para que me sentase junto a él, su cara me resultó familiar, así que accedí. Giré la cabeza hacia la derecha y entonces te vi, sereno, callado, no levantabas la cabeza de algo que estabas ojeando y me sentí estúpida por pretender que mi presencia produjese en ti un mínimo de emoción. Entonces corté al hombre que me hablaba sobre un atentado en no sé donde y le pregunté si te conocía, me dijo que llevabas un par de días llegando a la misma hora, que nunca hablabas con nadie, que le daba la sensación de que esperabas a alguien. Lo dejé con la palabra en la boca y me acerque hasta ti con una tremenda soberbia sobre los hombros.
-Perdona, ¿sabes que es de mala educación no dar los buenos días?
-¿Cómo?- levantaste la cabeza y me miraste,- Perdona, pero estaba trabajando en unas cosas y no me di cuenta.
Y así, sin preguntar más se cruzaron nuestros caminos.

Quizá nunca llegues a saber lo importante que eres en mi vida, tal vez ni yo misma sepa explicártelo a tiempo, pero sigo aquí sentada, esperando la casualidad y no espero una casualidad perfecta, pues ya la tuvimos, sino la que me lleve hasta tus ojos, esa casualidad que sirva de baúl para mis sonrisas. Hay casualidades de muchos tipos, pero si algo tengo claro es que tú eres la mejor de todas.



viernes, 27 de junio de 2008

De tiempos y vientos


El aire de las eses que se te escapa entre los dientes
me despeina el flequillo,
intentas provocar las sonrisas para ver si despiertan
pero andan dormidas en un sueño profundo
que precisa algo más que buenas intenciones para romperse.

Veo desperdiciarse las espinas de las rosas
anegadas en un cilindro de cristal
que algunos llaman jarrón.

Las cosas que hoy decoran
no son más que objetos que mañana
terminarán estorbando.
Mis labios decoran los tuyos al menos dos veces por semana
y temo el mañana que se precipita con cada segundo,
temo el después cuando en el ahora se respira calma,
conozco demasiado el mar
y sé que se cuecen traiciones bajo su superficie pausada,
entiendo de resacas y de mareos,
de botellas vacías
sin mensajes ni amor lejano a quien enviarlas,
entiendo de desamor y de esperas que nunca terminan,
de ti y de mí sin un nosotros que enmarcar.

Y mientras,
me sigues mirando esperando la sonrisa,
soplándome en la comisura de la boca
para que esta mueca de dolor se marche
aunque sepas que tiene raíces ,
que a veces florece con pétalos carnívoros
y te muerde las orejas
y la mano con la que acaricias,
porque entiendes que no soy mas que una niña fatalista
que vacía sus manos de presente
esperando verlas llenas de un futuro que nadie prevé.

viernes, 20 de junio de 2008

El último verso

Queda un verso sobre la mesa
el resto los desperdicié lanzándolos al aire
solo espero
que este último suicidio sea certero.

Se puede morir con dos versos,
uno clavado en cada ojo
pero mi tendencia masoquista
me invita a tatuármelo en las venas de la muñeca.

Esta vez no será un verso que hable de ti,
ni de Lucía,
o de Diego,
siquiera de esa parte de mí que conoces.
Para morir del todo es mejor desnudarse
y hacerlo igual que se nace,
sin nada con lo que taparse la cara,
no hay mentira que se pueda ocultar en cueros.

Cuando muera mi yo oculto
no quedará más poesía en la sangre,
voy a dejarla correr por el suelo,
que se adhiera a los talones de los transeúntes a-poéticos
y los torne bohemios
los torture y los cree poeticodependientes
que sufran las consecuencias
de un poema aferrado a las entrañas.

Sin censura


Hay democracia en el estado de mi cuerpo
la censura es para los mediocres;

el fuego,
la ira
y el descaro
solo se apagan con buen sexo
(o una guerra plagada de autoestima excitada),
unos cuantos vaivenes que me hagan olvidar
que la decencia se esconde en mi cadera
bajo la goma de la ropa interior.

Hay solo una forma de mantenerme callada,
espero que la deduzcas en algo más de media hora
o mañana no sabrás ni cómo me llamo en realidad,
porque aunque no lo creas
cuando quiero querer, nada es lo que parece
y no me preguntes por qué,
permite que las niñas malas nos guardemos algunos secretos

miércoles, 18 de junio de 2008

Sed elílica

Se cuelga el cartel de “cerrado”en la boca de la esquina
donde solía beber,
eran los labios que mejor me quitaban las penas,
busco un bar veinticuatro horas,
el camarero me mira, saca una escoba
barre tras mis pasos y me ofrece una bolsa
con algo que parecen restos de pasado

“no es bueno perder lo que fuiste
o al final terminarás imaginando
que eras princesa de la vida bohemia”,
me mira desde la barra y me guiña un ojo,

valiente estúpido,
nunca quise ser princesa;

me los echo en el vaso
y los trago a pesar de que arañen.
Se me saltan un par de lágrimas
por el escozor que produce recordar quién fui
y el dolor que se siente cuando te arrancan la infancia
con caricias de unas manos hechas con papel de lija.

Corro hasta la puerta y vomito pasados y recuerdos
ante la mirada de desaprobación del camarero.

La boca de la esquina sigue cerrada
y la sed etílica me es difícil de asimilar
deja resacas imposibles de evadir.

Necesito un mordisco en la lengua
que no sea de mis propios dientes.


Si quereis escucharlo recitado por una gran voz como es la de
Amparo Fdez. del Campo aquí teneis el enlace

http://www.bletisadas.blogspot.com/

jueves, 29 de mayo de 2008

El club de los humildes ****


Me pregunto qué se siente al llegar a casa y verla vacía, por mi parte, el hecho de hacer las maletas no me supuso trauma, aunque sí un gran esfuerzo pues había casi un litro de vino en mi sangre. Las borracheras no son el mejor momento para pensar, siempre dicen que el alcohol distorsiona la realidad, es por eso quizá que al mirar tu foto logré verte guapo y casi sentí lastima por ti. La lastima es gratuita para el que la siente y pasa factura al lastimero. Triste escena esa de verme salir de casa sin mirar atrás ni para apagarla luz del pasillo.
No me duelen las nostalgias que se adhieren a la espalda, de hecho son tan fáciles de quitar como salir una noche con un nuevo amigo y después de unas copas llevártelo a la cama. Lo que más me gusta es follármelo pensando que tú nos miras, digo yo que no te supondría ningún esfuerzo, siquiera tu dignidad se vería dañada, al fin y al cabo qué diferencia hay en verme a mi o ver como lo hacen los vecinos de enfrente, a partir del momento en que salí por la puerta dejé de ser alguien en tu vida, así como tu desapareciste de la mía.
Me has puesto tantos títulos a lo largo de nuestra relación que… en fin, el de puta es el que mejor me queda, más que nada porque he sacado de ti lo que quise ( menos amor por supuesto) solo con llevarte a la cama, a la calculadora que tengo entre las piernas todavía no se le han acabado las pilas, pero el estomago se me revuelve cada vez que pienso en volver a meterme en la cama contigo. Últimamente los mejores polvos eran los que pegábamos cuando venía Ana, tú te entretenías mirando como retozábamos en la cama, la verdad es que ella usa mejor la lengua que tú y creo que ha llegado el momento de confesártelo; ella no venía porque le gustase montárselo contigo, daría mi mano derecha como prenda si me equivocase al decir que los mejores orgasmos que tuvo vinieron de mi boca. Pobre infeliz… de no haber sido por mí todavía andarías perdido con el misionero. Tomate estos dos años como un regalo que yo los veré mas bien como un descanso espiritual, lo digo mas que nada porque tu presencia en la casa era fantasmal.
Podría haberme ahorrado la tinta de esta carta, pero me apetecía despedirme dignamente, aunque no pienso decir esas cosas típicas del “cuídate”, “espero que te vaya bien”, no, porque no creo que consigas ser feliz lejos de mí, mi soberbia, esta que me dicta, es la misma que hacía que fueses alguien digno de mirar a la cara, era la que os mantenía erguidos a ti y a tu pene, ahora lejos de mi no sé que será de vosotros.

P.D. Te he dejado algo de ropa interior en la nevera, lo digo por si te entra hambre.

lunes, 26 de mayo de 2008

Poemas desde el coño


Hay momentos en los que la ira se come a la cordura
emigra la paciencia hacia el norte
buscando congelarse, escapar de mi
entonces todo mi alrededor comienza a gritar
se vuelve estridente
y yo una loca sin espejos enteros en los que mirarme
solo miradas extrañas prostituidas en otros ojos,
llega el momento de odiar y escribir
odiar a mi guitarra que gime penurias
a sus notas que me producen nauseas
escribir a las notas que nunca recibiré
y a esas que un día tuve en mis manos
sirviendo para hacer hogueras bajo las mantas,

la púa…. como la odio
me dan ganas de metérmela por el coño
que tras ella marchen todas las fotos
los calendarios
relojes,
tú,

que ese orificio sea el agujero negro de mi galaxia
y todo desaparezca
empezando por mí,
terminar desinflándome hasta quedar en una nada
más inestable que de costumbre.

Que venga el pene de la censura y me azote siete orgasmos,
me sacuda desde la espalda
me tire del pelo
me muerda los muslos
que mi coño y yo
seguiremos escribiendo poesía

El precio de un poema

Se puede llenar un saco de mierda
y ponerle precio,
hombres matarían por ello
y no dejaría de ser mierda
aun llamándose estiércol.

Que el desierto no es menos desierto
por más que sembremos
flores de papel.

Por más “te amo” que diga una boca
que segundos después
callará llena de semen
no deja la puta de ser puta
y tu dinero valdrá lo que vale una mamada.

Que las palabras rimadas
no tienen por qué ser poemas
tan solo un ataque incontrolado de verborrea inútil,
lirismo desperdiciado
que solo daña a los ojos
y pudre el nombre de la poesía.

Se puede meter un poema
en un saco de mierda
y putas matarían por ello
mientras te pagan
lo que vale una mamada.

jueves, 22 de mayo de 2008

Yo


Me fumo los espacios de este cuerpo
que respira y expira cuentos,
persigo los sueños que se encuentran
más allá del culo de las botellas
mucho más arriba de las antenas
los que se pudren debajo de mis pies
y jamás emergerán del subsuelo.

Anidan las arañas en mi nariz
me corren escorpiones por los párpados
y muero otra vez en la indiferencia
de ser una selva de inquietudes
un amasijo de trastornos “retro-mind”,
sola,
fumándome los dedos de las manos
que solo hablan estupideces e incoherencias
y nada más atinan a rascar mi espalda
sin llegar a alcanzar donde realmente me pica.

El odio es un estado de poder
el cual no poseo,
la ironía es el disfraz de las verdades
para que suenen bonitas,
me pinto la cara con ella
en un intento de verme guapa.

Desoxigeno los versos
los sacudo con rabia hasta verlos morir
necesito un entierro de matices violáceos,
morir y renacer al menos veintiséis veces
rodeada de los despojos de cada amanecer
bañada con algo más que meras humedades;
leer y comprenderme
escribir algo más que deshechos orgánicos.