sábado, 11 de octubre de 2008

Déjame explicarte


Se puede jugar a ser alfarero de nubes
y darles forma con las bocanadas del aire que no abarcan los pulmones,
con esos pequeños suspiros cargados de recuerdos
llenos de futuros pasados, futuros fatuos.

Déjame explicarte que sentirme sola
no es lo mismo que sentirme sin ti
y ahora que sé que no te tengo
paso las noches empapelando las paredes del salón
con las hojas de un libro de Oscar Wilde,
haciendo de mis despistes olvido
y del olvido un imposible,
una tarea más de mi lista de promesas por romper.

Ahora es cuando vuelvo a mirar al vacío
intentando imaginar cómo suenan tus parpadeos
o cómo huelen tus sonrisas,
porque tus abrazos se me han extraviado
salieron corriendo en dirección contraria
una noche , a la una de la madrugada
mientras una farola borracha buscaba en la penumbra el camino a casa,
nadie los vio marchar,
o quizá sí,
y dejamos que se fuesen mientras nos hacíamos los dormidos.

No quiero mentirte,
por eso diré que todavía sonrío,
que mis comisuras se elevan al infinito con aquel pensamiento de mirar juntos el mar
aunque los cabellos estuviesen blancos
y solo atinase a tocar notas discordantes en mi guitarra
con las manos acaecidas de vejez,
y para escuchar mis te quiero tuviese que repetírtelo mil veces
despacito,
mirándote a los ojos.

No se puede llenar el vacío de los brazos
y estoy empachada con tanto beso tragado.

Se puede jugar a ser alfarero de las nubes
y darles forma con esos pequeños suspiros cargados de recuerdos
pero nosotros solo somos carne,
carne y palabras
y estamos endurecidos por el pasado,
por eso, déjame explicarte…

4 comentarios:

mofin dijo...

explica, quien quiera entenderte lo hará

oscar alberdi sainz dijo...

precioso poema, quiza un poco largo, pero seguro que tenias que decirlo todo....

Cristal Violeta dijo...

Asi es mofin, a buen entendedor con pocos poemas basta.

Cristal Violeta dijo...

Pasa Oscar que a la hora de escribir no mido, ni palabras m ni tamaños ni nada de nada, y lo mismo me ocurre con muchas otras cosas.
Gracias por la huella