martes, 13 de enero de 2009

Destiempo


8:15 a.m., el sol nace rojo, como queriendo morirse y tiñe el blanco de los edificios que todavía duermen bajo un manto de humedad, los pinta del color de la guerra. Hoy el día promete ser algo más duro que ayer y nadie parece tener ganas de luchar contra el destino, a veces dejarse llevar es más sencillo que pelear en contra de la corriente que dicta la mañana y duele menos, o eso parece, pues los moratones a penas se perciben, el alma es demasiado discreta y sana sus propias heridas con las mentiras que compramos en los mercadillos de sueños. Los viejos dicen que los sueños solo son ilusiones perdidas, los niños se pierden tras los sueños y yo que soy una niña con vejez prematura estoy perdida sin sueños. Al final todo es lo mismo, solo cambia la mirada que gana o pierde brillo según se vaya viendo apuntar el final, el final que no es la muerte, sino querer estar muerto mientras todavía se puede sonreír, aunque cueste, aunque se tenga que hipotecar media vida para poder subsistir la otra media.

10:45 a.m., parece que va a llover, sí, va a llover, y el suelo lo agradece porque esta lleno de pisadas de extraños. El suelo no tiene brazos y no puede rascarse la espalda ni arrancarse los chicles pegados, es algo parecido a la memoria, no hay forma de borrar los pasados ni arrancar los recuerdos y lo peor es que nunca llueve en ese lugar de la mente, solo ocurre en los ojos para intentar vanamente que no almacenemos nada más, nada que pueda sobrecargar y hacer que se quiebre todo.

11:06 a.m., podemos ir arrastrando nuestra existencia por la vida, nacer, crecer, alimentarnos, aparearnos, dormir, envejecer y morir. Para muchos es lo ideal, es su sueño, no para mí. Pienso en el león y me doy cuenta de que no somos tan diferentes a él, existen dos clases de personas, el león de zoológico y el león de la selva, ambos igual de leones pero totalmente diferentes. No sé cuánto puede llegar a vivir un león, ¿cuarenta, cincuenta años? El león del Zoológico suele ser un animal nacido en cautividad, a penas conoce nada del exterior, le sirven la comida en un plato gigante de latón, le ponen agua a diario, tiene sus visitas regulares del veterinario, le ayudan a aparearse llevándole una hembra, es una vida sencilla y plena ¿verdad? Ahora pienso en el león de la selva, nace en África, un continente árido y difícil, con mucha suerte llegará a hacerse adulto ( si no muere antes por una infección o pisoteado por algún elefante durante una estampida), tiene que luchar por vivir, cazar, matar, debe ser fuerte para que su estirpe siga a delante. Realmente no es una vida sencilla, pero... ¿querría ese león la comodidad de un Zoológico? Supongo que tampoco el león que nació en cautiverio se cambiaría por él.

No importa la hora., el mundo no cambia con relojes o sin ellos, el tiempo tampoco se detiene porque le quites las pilas y el segundero deje de hacer tic tac. Nacemos y morimos, no hay más verdad que esa, solo sé que antes de morir quiero haber vivido mi vida.

6 comentarios:

Mujer Nocturna dijo...

Palabras muy ciertas Loida...

Descalza dijo...

Las ilusiones como las veo yo suelen ser trampas a unas fantasías que pueden cumplirse o no pero si no lo hacen mejor salir de ése estado lo antes posible antes de que nos invada la inconsciencia, hay que estar muy despierto en tiempo de ahora y de mañana, si no, puede que nos pase como al león en cautividad pero en éste caso que nos pisoteen sin poder salir.

He escrito mucho sobre el tiempo y es que... contra eso no podemos hacer nada, pasa atragántodonos en sus minutos, horas y días.

Me gustó mucho como ha ido pasando mi tiempo en leer tu "Destiempo, viviremos hasta morir, por ello, tenemos que hacerlo lo mejor posible porque nunca se sabe.

Un abrazo muy grande.

Cristal Violeta dijo...

Elsita!!!

Bienvenida a mi mundo nena.

Besos para ti

Cristal Violeta dijo...

Pero hay que soñar María, sino..si nos vestimos solo de realidades nos podemos morir.

Vivir, eso es lo que nos queda, como sea, pero siempre intentando ser feliz.

Se te quiere.

Besitos a esos pies que me encantan.

El chico de la ceja sarcástica dijo...

Hay que ser feliz, no te falta razón Loida!!
Contigo también es más fácil serlo... gracias por ayudarme a ver el mundo desde tu cristal violeta...un beso

Cristal Violeta dijo...

Ey!! Tu ceja, tú y tu sarcasmo tenenis un hueco biennnnnn grande en mi mundo violeta, asi que dejame ser yo la que te da las gracias por formar parte de él.
Vivir y ser feliz.... no debe ser tan dificil ¿lo intentamos?

besotes