miércoles, 12 de marzo de 2008

Nimiedades


Sostengo en la palma de mi mano
un puñado de nimiedades
que pesan como el plomo,
podrían ser palabras o silencios
porque pesa más lo que se calla
que lo que se cuenta.

Podría contarte que no dejo de pensar en ti
en este absurdo que nos envuelve
y nos agita,
este sin sentido que no logro comprender,
decirte lo que ya sabes
que sin ti todo es más salado
y no hay más agua que lo diluya.

He dejado que el flequillo me crezca
hasta la altura de los ojos
para no verte pasar sin mirarme,
siquiera calzo las botas,
¿para qué el ruido de los tacones
si no lo quieres escuchar?

Tengo una manía aferrada a tu nombre innombrable
que merodea por la habitación
amordazada y maniatada como una rehén,
pensé enviártela
pero se niega a abandonar estas cuatro paredes,
me dice que te amo,
me habla de la soberbia,
y me amenaza con rabietas pueriles
una escapada hacia el sol.

Estos son solo un puñado de versos
que pesan menos que los silencios
pero me ahogo…me ahogo,
y al menos así puedo respirar.

2 comentarios:

Javier Villamor dijo...

He llegado hasta tu blog por casualidad, y ha sido todo un descubrimiento. Escribes muy buenos versos. Tienen una musicalidad especial.

Loida dijo...

Sé bienvenido a mi mundo violeta Javier, a veces las casualidades nos llevan a lugares insospechados, unos gratos, otros no tanto.
Gracias por la visita, ahora tambien formas parte de mi mundo, gracias por la huella.
Saludos